Los tipos de fermentadores que existen para hacer cerveza en casa

Unas de las primeras preguntas que debes hacerte como cervecero son: “¿en dónde voy a fermentar mi cerveza?”, “¿cuáles son los distintos tipos de fermentadores a mi alcance?” y “¿cuál es el precio de cada uno?”. Elegir el contenedor para la fermentación primaria, donde el mosto se convertirá en cerveza gracias a la acción de la levadura, no es una tarea que debas tomarte a la ligera, pues existen muchas opciones a considerar. Para ayudarte a escoger, te dejamos con los tipos que hay en el mercado y las ventajas y desventajas de cada uno. Antes, debemos plantearnos dos cuestionamientos muy importantes:  

 

¿De qué tamaño debe ser mi fermentador?

El tamaño del fermentador dependerá de cuánto quieras producir y qué tan activa esperas que sea la fermentación. El lote de un principiante suele ser de cinco galones. El fermentador que elijas deberá contener un poco más que eso para contener la espuma, el exceso que se genere y otros productos de la fermentación. Querrás minimizar el espacio entre la cerveza y el tope del contenedor, especialmente durante la fermentación secundaria, ya que el exceso de aire puede alterar el sabor. Los tamaños más usuales de fermentadores pueden ser de 3, 5, 6 y 6.5 galones. Los modelos más avanzados pueden ir de 7 a 52 galones.  

 

¿Cuántos tipos de fermentadores existen?

Existen cerca de una docena de tipos de fermentadores en el mercado en la actualidad. Pueden ser de grado alimenticio, plástico, vidrio, acero inoxidable y más, tanto en forma cónica como normal. Cada uno tiene distintas características, y, a continuación, enlistamos los más populares.

 

Cubetas de plástico de grado alimenticio

Es uno de los tipos de fermentadores más económicos que existen, además de que es el más usado por los principiantes. Las cubetas suelen venir listas para desinfectarse; son típicamente blancas; tienen una tapa para sellarlas y un orificio para el airlock. Algunas pueden tener otro más en la parte de abajo para poder vaciarlas, sin necesidad de usar un sifón. Las cubetas vienen en presentaciones de 2, 6, 6.5, 7.5, 10, 12, 20 y 32 galones. Estas son de un plástico de uso rudo y generalmente duran bastante, siempre y cuando las uses adecuadamente. Podrás hacer hasta doce lotes antes de empezar a pensar en sustituirla por otra.

  • Ventajas: son baratas y fáciles de llevar —pesan poco—. Las encuentras fácilmente.
  • Desventajas: es difícil de mantenerlas limpias; se pueden rayar fácilmente; pueden llegar a alojar bacterias indeseables y algunas personas afirman que el plástico altera el sabor de la cerveza.

tipos de fermentadores    

 

Garrafones de vidrio

Por años, los garrafones de vidrio fueron el estándar en la elaboración de cerveza casera, y al día de hoy siguen siendo considerados los mejores contenedores para pequeños lotes. Los tamaños típicos son de 3, 5, 6 y 6.5 galones, y son más pesados que los de plástico. Uno de 6.5 puede llegar a pesar 65 libras con la cerveza. Estos los encuentras en tiendas para elaborar cerveza y lugares donde se dispense agua. Te recomendamos comprar uno usado, pues es igual de bueno que uno nuevo, ya que duran mucho tiempo y es muy difícil que se raye por dentro.

  • Ventajas: algunos cerveceros aseguran que su producto sabe mejor utilizándolos; tienen menor probabilidad de que les entre oxígeno cuando tienen cerveza; son más sencillos de limpiar que los de plástico; duran más tiempo, y el vidrio no tiene químicos que podrían contaminar la cerveza.
  • Desventajas: son muy pesados, frágiles, caros, peligrosos si se rompen y dejan entrar la luz con mayor facilidad.

tipos de fermentadores    

 

Fermentador cónico

La forma de este tipo de fermentadores permite que el sedimento se junte en el fondo y pueda ser removido con válvulas bien colocadas. Están hechos de polietileno de alta densidad y vienen con válvulas de níquel para la acumulación y remoción de levadura. Cualquier agente de esterilización puede ser usado en ellos, pues no lastiman de ninguna manera el material; de hecho, el agua a 180 ºC puede funcionar como un excelente agente esterilizador. La extensión de la parte de arriba del contenedor permite que sea fácil limpiarlo. Hay de 6.5, 8, 15, 25, 40, 98 y 101 galones.

  • Ventajas: pueden obtenerse en una gran variedad de presentaciones; pesan menos que los de acero; su forma cónica permite que el sedimento sea removido fácilmente; son sencillos de limpiar y eliminan la necesidad de trasvasar el mosto a otro contenedor para una fermentación secundaria.
  • Desventajas: el contacto del plástico con la cerveza; los modelos más grandes suelen ser muy caros.

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Tanques de acero inoxidable

Uno de los tipos de fermentadores que tiene la capacidad de ajustarse al tamaño del lote que estés elaborando. La tapa de acero inoxidable da la certeza de que el tanque quedará bien sellado cuando empiece el proceso. La pieza inflable que tiene dentro permite que se pueda cerrar a cualquier altura, permitiendo elaborar lotes de menor tamaño. Puedes usarlo para fermentaciones primarias y secundarias. La tapa cuenta con un airlock que permite que los gases escapen. También viene equipado con una válvula que hace que el embotellado sea más fácil. Existen modelos con capacidad desde 13 hasta 256 galones.

  • Ventajas: se pueden usar para cualquier tamaño de lote; tienen bastante durabilidad y son fáciles de limpiar.
  • Desventajas: no son fáciles de obtener y suelen ser caros.

tipos de fermentadores  

 

Fermentadores cónicos de acero inoxidable

De entre todos los tipos de fermentadores, estos son considerados de los mejores. Los fermentadores cónicos de acero inoxidable están hechos completamente de acero inoxidable y ofrecen un gran espacio interior. Con uno de estos, te olvidrás de las bacterias indeseables o la porosidad. Al igual que los de plástico, su forma cónica permite que el sedimento resbale hasta el fondo, para que puedas removerlo con facilidad. La ausencia de fugas está casi garantizada con ellos. Hay de 7, 14, 5, 27 y 42 galones. También son modulares, lo que significa que su capacidad puede aumentar posteriormente.

  • Ventajas: son fáciles de limpiar, duraderos y de calidad. Son de lo más cercano a un fermentador de una cervecería. Impiden el paso de la luz. Sus partes de repuesto están disponibles en las tiendas y son a prueba de rayones.
  • Desventajas: son muy caros.

   

 

Barriles como fermentadores

Estos son perfectos para improvisar y ahorrar dinero, aunque debes considerar que te ensuciarás un poco. Para convertir un barril en fermentador necesitarás crear un hoyo en el barril por el que se le pueda introducir el airlock.

  • Ventajas: son baratos de hacer, durables, fáciles de limpiar y no dejan pasar la luz.
  • Desventajas: toma tiempo adecuarlos; es complicado asegurarse que estén bien sellados y pueden alojar bacterias con el tiempo.

Fuente: Fermentedly Challenged

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