7 Tips para una saludable fermentación de cerveza casera

fermentación de cerveza casera

No hay duda de que la malta y los lúpulos son fundamentales para elaborar una cerveza, pero lo es también la levadura, la cual suele ser menospreciada en ocasiones. La malta proporciona el sabor, color y cuerpo; los lúpulos, el amargor, y la levadura contribuye con algunos sutiles pero increíblemente complejos matices. Sin ella, la cerveza no existiría como la conocemos.

Por esta razón, la fermentación se convierte en un proceso fundamental durante la elaboración de cerveza. La levadura es un microorganismo que responde al estrés y los retos a los que se enfrenta durante la fermentación de cerveza casera. Aunque a veces, buscando estilos particulares, es conveniente estresar lo suficiente a la levadura, la realidad es que se debe mantener estable para llevar a cabo una fermentación saludable.

A continuación te dejamos con siete tips para lograr una buena fermentación de cerveza casera:

 

Usar levadura fresca

Con el paso del tiempo, la levadura pierde su efecto. Si se usa una vieja, lo más probable es que las células vivas que queden en ella no puedan completar la fermentación de la cerveza casera, por lo que quedaría atascada. La levadura seca puede usarse siempre y cuando no hayan pasado más de dos años de su empaque; la líquida, hasta tres meses después de haberse empacado.

 

Monitorear los pitch rates

El cálculo de las levaduras necesarias depende de la gravedad y el estilo de cerveza. Si un paquete de levadura seca ha sido guardado adecuadamente, en teoría debería tener las células suficientes para una cerveza de gravedad moderada. Las lagers y cervezas de gravedad alta requieren un poco más. Si se usa una líquida, se recomienda usar un starter para poder calcular varios paquetes.

fermentación de cerveza casera

 

 

Hacer un starter de levadura

Esta es una sencilla y efectiva manera de conseguir una saludable fermentación de cerveza casera. Este ayudará a garantizar que haya suficientes células en buen estado para el proceso.

 

Usar nutriente de la levadura

Aunque no esencial para la elaboración de cerveza, muchos maestros cerveceros lo utilizan. Este provee lo necesario para una efectiva fermentación. Usualmente se añade en los últimos 10 ó 15 minutos del hervido. También puede usarse en una fermentación secundaria en caso de que se haya quedado atascada.

Lee también: 8 Tips para mejorar tus habilidades de maestro cervecero

Usar un agitador magnético

Un agitador hace que un starter esté más saludable al oxigenarlo, lo que permite que la levadura se multiplique correctamente. El dispositivo expulsa el CO2 y permite que el oxígeno esté disponible para la levadura. Sin duda se trata de una buena inversión.

fermentación de cerveza casera

 

 

Oxigenar el mosto

Después de que la levadura comienza su acción entra en una fase aeróbica llamada respiración. El oxígeno es crítico para este proceso. Por esta razón, ventilar el mosto al mover con intensidad ayuda bastante a la fermentación.

 

Controlar la temperatura de la fermentación

Tras asegurarse que la levadura que se utilizará es lo suficientemente buena, hay que mantenerla en buen estado controlando la temperatura y procurando que esté en los rangos recomendados. Para las ales, lo mejor es mantenerla entre 65 y 70 ºF; y para las lager, 45 y 55ºF.

Fuente: ECKraus

error: Content is protected !!