Todo lo que tienes que saber sobre el embarrilado de cerveza

embarrilado de cerveza

¿Has encontrado el proceso de embotellamiento algo extenuante y deseas experimentar algo nuevo? Entonces el embarrilado de cerveza es la opción.

Hay muchas razones para emplear este método, pero quizá la más poderosa es de que se trata de algo más sencillo y rápido que embotellar. Otorga también la posibilidad de sacar cualquier cantidad de nuestra cerveza en el momento que sea simplemente al accionar la manija.

Por supuesto, también hay algunas desventajas, como el hecho de que es difícil transportar los barriles, además de que los concursos requieren de una muestra de la cerveza en botella para poder participar; sin embargo, a muchos cerveceros les encanta presentar su bebida de esta manera.

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¿Qué es lo que necesito para el embarrilado de cerveza?

La inversión inicial podría ser algo alta, entre $2,000 y $3,000 (MXN). Además, el sistema de embarrilado funciona mejor si se cuenta con un refrigerador adecuado.

La mayoría de los cerveceros dirán que los barriles Cornelius son los mejores, cuya presentación estándar es de 19 litros.

A continuación los componentes básicos para el embarrilado de cerveza:

  • Tanque de CO2: El dióxido de carbono es usado para dispensar la cerveza en lugar del aire debido a que este no interactúa con ella ni la arruina. Debe ser almacenado en un tanque de 5, 10 ó 20 libras a muy alta presión. Se recomienda comprar uno con la mayor capacidad posible, ya que usualmente cuesta lo mismo rellenarlos sin importar el tamaño.

 

  • Regulador: El CO2 se almacena a 800-1,000 psi (libra por pulgada cuadrada), pero lo que uno quiere es dispensar la cerveza a 8-15 psi. El regulador es el encargado de hacer esta conversión. Un tornillo nos deja ajustar la presión y muchos tienen una válvula para cortar la circulación del gas. Los cerveceros experimentados prefieren también un sistema de calibración dual, el cual muestra la presión del tanque y la de salida.

 

  • Barril Cornelius: Estos están hechos de acero inoxidable, son sencillos de limpiar, mantienen bien la presión y pueden almacenar cerveza por cerca de un año si se les cuida de manera adecuada. La presentación más usada es la de 19 litros, aunque también se pueden encontrar de menor capacidad.

 

  • Manguera para gas: Una manguera transparente de plástico que va del regulador en el tanque de CO2 al barril Cornelius. Esta aporta la presión para dispensar la cerveza.

 

  • Manguera para dispensar: Otra manguera de plástico que sale del barril hacia el dispensador. El largo y diámetro de esta son críticos para dispensar de manera apropiada. Se recomienda que el diámetro sea 3.16 pulgadas y el largo de 4 a 5 pies, esto si el barril ha permanecido en el refrigerador.

 

  • Conectores: Ya sean de plástico o acero, estos unen la manguera con el barril. Los tipo ball son los más comunes y se dividen en los de gas y cerveza, pues su tamaño varía para que no puedan desconectarse.

 

  • Dispensador: Existen muchos tipos, pero la mayoría empiezan con uno de plástico.

 

  • Refrigerador: técnicamente no son necesarios, pero si quieres carbonatar la cerveza a una temperatura ambiente, esta tendrá que ser almacenada a una mayor presión. Muchos cerveceros cuentan con un refrigerador extra para poder guardar sus barriles.

 

 

Pasos a seguir para tener el sistema de embarrilado de cerveza listo

  1. Llevar el tanque de CO2 a llenar a un centro autorizado.
  2. El tanque estará frío cuando lo llenes, por lo que es necesario dejarlo reposar por una noche y que se ajuste a la temperatura ambiente antes de conectarlo al regulador.
  3. Asegurarse de que las válvulas están apagadas y luego conectar el tanque al regulador con una llave.
  4. Conectar las mangueras al tanque Cornelius y ajustar la presión a 10 psi.
  5. Buscar algún tipo de filtración con agua y jabón.
  6. Apagar el gas y liberar presión en el barril.

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Limpieza

Como es sabido, el barril Cornelius debe pasar por un proceso de limpieza y sanitización. Un detergente ordinario puede ser utilizado, pero no cloro debido a que el acero puede reaccionar al contacto. Los yodóforos son una buena opción para la desinfección. Es mejor desarmar todo el equipo para poder limpiarlo correctamente.

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Llenando el barril

Este el paso que hace el embarrilado sea algo sencillo. Solo que hay llevar la cerveza del fermentador al barril. Se le puede inyectar un poco de CO2 antes de llenarlo, el cual se asentará en el fondo y expulsará al aire que haya dentro.

 

Carbonatación en barril

Los barriles ofrecen algunas ventajas significativas sobre las botellas, ya que no solo hace que el vertido de cerveza no se vea afectado por el “cool factor”, sino que la limpieza y llenado de estos tome menos tiempo que el de las botellas. Existen varios métodos para carbonatar con barriles:

 

Carbonatación forzada

Por mucho, el método más común, con el cual simplemente se refrigera el barril para posteriormente aplicar CO2 a presión. Después de algunos días, este penetrará la cerveza y la carbonatará. De igual manera, es fácil controlar el nivel de carbonatación ajustando la presión.

 

Carbonatación natural en el barril

Aunque ya no se use tanto, se puede intentar carbonatar añadiendo azúcar, extracto o mosto al barril como si de una gran botella se tratara para carbonatar naturalmente el barril entero, tal y como se hacía antes de la carbonatación forzada.

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En conclusión, el embarrilado de cerveza es más sencillo que el embotellado y cuando lo hagas por primera vez seguramente te acostumbrarás en breve.

Fuente: Beersmith

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