¿Qué es la Ley de la Pureza bávara?

Ley de la Pureza

Reinheitsgebot, conocida también como la Ley de la Pureza de la Cerveza Bávara fue creada en 1516 y establecía que las cervezas solo podían ser elaboradas con tres ingredientes: lúpulo, malta de cebada y agua; solo así eran catalogadas como “puras” y aptas para consumir. La ley sigue vigente de alguna manera hoy en día. Las leyendas “elaborada de acuerdo a la Ley de Pureza” y “500 años de la Ley de la Pureza de Múnich” se pueden leer en algunas botellas y en publicidad diversa. Más allá de las limitaciones de ingredientes evidentes, cabe resaltar que esta no es la primer ley sobre la cerveza escrita en Alemania.  

 

El origen de la Ley de la Pureza de la Cerveza Bávara

La ley fue promulgada el 23 de abril de 1516 durante une reunión entre nobles, delegados de la ciudad y los mercados y representantes de la Iglesia. Fue después de su implementación que la cerveza alemana comenzó a adquirir una buena reputación. Su versión moderna no fue el primer intento de darle un empujón a la producción de cerveza. Esta es vista como el punto más alto del desarrollo regulado con miras a proveer a los ciudadanos con cerveza de calidad, un sello alimenticio en esa época, además de controlar los precios.

Ley de la Pureza

 

Las leyes anteriores

Las leyes reguladoras de cerveza no eran algo nuevo en estos tiempos. En 1156 se declaró una en Augsburgo, y otra más en 1293, en Nuremberg. Otras reglas sobre manufacturación y precios fueron establecidas entre finales del Siglo XV y principios del XVI. En 1487, en Múnich, el Duque Albrecht IV fue quien determinó el uso concreto de agua, malta y lúpulos en la cerveza. Poco tiempo después, en 1493, el Duque Jorge de Bavaria, además de limitar el uso de ingredientes, dictaminó el precio en el que podía ser vendida.  

 

Protección del consumidor

La idea una cerveza de calidad para proteger al consumidor ya existía en esta época. En la Edad Media, la bebida era elaborada con cualquier cantidad de ingredientes que no solo alteraban el sabor, sino que también tenían efectos tóxicos. Fue hasta 1486 que un decretó ordenó la eliminación de cualquier ingrediente que pudiera ser dañino para el humano. Antes de 1516, los cerveceros del norte de Alemania tenían la cerveza más pura, pero la Ley de la Pureza de la Cerveza Bávara pronto cambió eso y los del sur pudieron obtener una mejor.

Lee también: La historia del Oktoberfest

 

Sistemas reguladores de la cerveza

Durante la Edad Media, en Alemania, la cerveza era aceptada como un elemento más de la dieta alimenticia ordinaria. La nobleza y la Iglesia defendían su consumo y el gobierno regulaba su producción. En el sur, los gobernantes locales tenían más influencia sobre el control de la cerveza, esto propició que la Ley de la Pureza trajera consigo calidad en la bebida de la región. Así finalmente se convenció a la gente de tomar cada vez más.

Ley de la Pureza

 

Los impuestos

En 1871, el Parlamento Alemán promulgó varias leyes que ponían un impuesto sobre la cerveza. Aunque finalmente permitieron el uso de más ingredientes, excluyeron a Baviera de esta regulación, pues deseaban mantener intacta la Ley de la Pureza. La ley incluso tuvo implicaciones políticas, pues después de la Primera Guerra Mundial, con la fundación de la República de Weimar, Baviera se negó a formar parte de ella a menos que la Ley de la Pureza se extendiera por todo el país. Fue hasta 1987 que una corte de la Unión Europea obligó a Alemania a flexibilizar la ley para propiciar el libre comercio con el continente, pues esta medida era vista como proteccionista. De cualquier manera, muchas cervecerías nacionales han mantenido viva la tradición con sus productos.

Fuente: The Spruce

Ley de la Pureza
Share via
Copy link